La importancia de la selección embrionaria

Las técnicas de reproducción asistida han experimentado un gran avance en los últimos años, y gracias a ello se ha mejorado cada fase del proceso, que comprende desde el momento en que se produce la fecundación hasta que tiene lugar la transferencia embrionaria.

Todos estos avances han facilitado el desarrollo de una de las partes más cruciales en muchos de los tratamientos de fertilidad que se realizan hoy día, la selección embrionaria.  Se trata de uno de los momentos más importantes y del que depende gran parte del éxito del tratamiento.

La responsabilidad de realizar la selección recae en los embriólogos, que son los encargados de supervisar el crecimiento de los embriones diariamente. Los embriones que finalmente serán seleccionados para su transferencia, serán aquellos que presenten mayores probabilidades de producir un embarazo exitoso.

seleccion embrionaria

Para ello, los embriólogos se basan en una serie de criterios que tienen en cuenta: el número y aspecto de las células que componen el embrión (morfológicos), su ritmo de división celular (cinéticos) y su composición cromosómica (genéticos).

Gracias a la evolución de la tecnología, las herramientas con las que cuentan los embriólogos en la actualidad para realizar una correcta selección embrionaria han mejorado sustancialmente, permitiendo mejores tasas de implantación y de nacimientos sanos.

Por un lado, la selección en base a la morfología y la cinética, se ha visto facilitada y mejorada por la tecnología time-lapse y los softwares predictivos. En IVF Spain utilizamos concretamente los de EEVA.

La monitorización por time-lapse del desarrollo embrionario permite monitorizar la evolución del embrión sin alterar las condiciones de incubación; en contraste con la monitorización tradicional basada en observar los embriones al microscopio periódicamente. El software predictivo Eeva,  clasifica los embriones según su calidad en base a una serie de parámetros objetivos y mensurables.

El uso de estas técnicas, junto a la evaluación por parte del embriólogo tanto de los embriones como de las grabaciones del time-lapse, le ayudan a determinar qué embriones son los que más probabilidades tienen de implantarse y producir un embarazo.

Poder seleccionar los embriones para la transferencia en base a más criterios objetivos ha mejorado considerablemente el éxito de los tratamientos, al mejorar tanto la tasa de implantación como la de nacimientos de bebés sanos.

En nuestra clínica, las técnicas de selección embrionaria se han vuelto indispensables.

Por otro lado, para la selección en base a criterios genéticos IVF Spain se vale de las técnicas más avanzadas de análisis genético preimplantacional, actualmente conocida como PGS (Screening Genético Preimplantacional).

En IVF Spain disponemos de un programa propio de diagnóstico genético de embriones denominado PGD-A o Preimplantational Genetic Diagnosis for Aneploudy, cuya finalidad es detectar de manera precisa posibles alteraciones en los 23 pares de cromosomas que componen cada célula del embrión.

La importancia de esta prueba radica en que aumenta considerablemente la tasa de nacimientos.

Un embrión aneuploide (con alteración cromosómica) puede llegar a implantarse correctamente, aunque eventualmente se producirá un aborto espontáneo. Al  realizar la selección embrionaria con el PGD-A, conseguimos aumentar levemente la tasa de implantación versus la de embriones aneuploides que no consiguen implantar. Sin embargo, el aspecto más importante es que al reducirse la tasa de abortos espontáneos de causa genética aumenta considerablemente la tasa de nacimientos de bebés sanos.

El PGD-A consiste básicamente en un cariotipo (análisis cromosómico) del embrión, para lo cual necesitamos células del mismo, es decir, realizar una biopsia.

En IVF Spain la biopsia se realiza en el estadío de blastocisto (día 5 de desarrollo), lo que conlleva menos riesgo para el embrión porque, en este estadío, las células del embrión se han separado para formar dos masas celulares diferenciadas. Una que será el futuro bebé (embrioblasto), y otra que se convertirá en la placenta  (trofoblasto). En nuestra clínica las células para la biopsia se extraen del trofoblasto, que puede reemplazarlas rápidamente. De esta forma minimizamos al máximo el riesgo para el embrión.

En la mayoría de clínicas europeas la extracción de  células para su posterior análisis se hace normalmente en el día 3 de desarrollo embrionario, lo que puede afectar negativamente a la viabilidad del embrión, ya que su número de células es aún muy bajo, y lo más importante, todavía no están diferenciadas.

Otro aspecto a tener en cuenta, es que en la mayoría de estas clínicas es habitual que transfieran varios embriones a la vez con el objetivo de aumentar las posibilidades de conseguir un embarazo. Sin embargo, también aumenta la probabilidad de una doble o múltiple gestación, lo cual conlleva un gran riesgo tanto para la madre como para los bebés. Uno de los riesgos más comunes de un embarazo múltiple es el parto prematuro; además, los bebés tienen un mayor riesgo de padecer deficiencias en el desarrollo, enfermedades y una mayor tasa de mortalidad.

La precisión y excelencia de nuestra técnica PGD-A y las tasas registradas en los últimos años demuestran que podemos transferir un único embrión cuidadosamente seleccionado con la misma tasa de éxito, o incluso más alta, que una transferencia embrionaria regular doble o múltiple, lo que nos permite reservar el resto de los valiosos embriones obtenidos de nuestras pacientes para cualquier tratamiento futuro, en caso de que decidan ampliar su familia.

A través de la elaboración de estrategias cuidadosamente adaptadas al paciente y el uso de técnicas de última generación, como nuestro avanzado proceso de selección de embriones, hemos logrado excelentes resultados y podemos ofrecer a nuestros pacientes las más altas posibilidades de éxito disponibles en la actualidad. Esto nos ha convertido en una clínica de referencia.

Nos complace poder decir honestamente que hemos podido ayudar a numerosas parejas que han llegado a nosotros después de una larga serie de intentos fallidos en otros centros de fertilidad, y que seguiremos trabajando a diario para seguir haciéndolo durante muchos años más.